Antonia Escobedo Zamora is the president and heart of Corazones Unidos para las Voces del Mañana. Her journey is one of strength, sacrifice, and deep love for her family and community.

Born in Ahualulco, Jalisco in 1963, Antonia migrated to the United States in 1993 in search of better opportunities for her family. With determination and an incredible work ethic, she built a successful house-cleaning business from the ground up — a business that supported her children and allowed her to help others along the way.

In 2014, Antonia adopted her grandson, opening her home and heart without hesitation. Together with her husband, José Luis Cantón Gasca, she later became a foster parent. Over the years, they cared for many children, offering stability, love, and safety to those who needed it most.

In 2016, two young sisters with traumatic backgrounds were placed in their care. Then in 2018, two more children joined the family — one of them the brother of the two sisters already living with them. Because of the children’s difficult past and their need for a permanent, loving home, Antonia and José Luis made the life-changing decision to adopt all four siblings. Their home became a place of healing, joy, and second chances. As they continued raising the children, Antonia and José Luis also began serving the community. They organized events for foster children, donating diapers, toys, school supplies, and essentials to families in need. They brought laughter and magic to these events by dressing up as beloved characters — even as Santa during the holidays.


In 2020, all four siblings were diagnosed with severe autism. Instead of being discouraged, Antonia found purpose. She became an advocate for children with disabilities and families navigating similar challenges.

On March 2, 2025, José Luis passed away. His loss was devastating, but Antonia chose to honor his memory by continuing the work they had started together. With the support of her son, Jonathan, she organized a free quinceañera for five girls with disabilities — a celebration filled with love, dignity, and inclusion.

The success of that event became the foundation for Corazones Unidos para las Voces del Mañana, a nonprofit dedicated to uplifting children with disabilities and supporting the families who love them.

Today, Antonia leads with humility, compassion, and unwavering strength. Her story is a testament to resilience, family, and the power of community.

Antonia Escobedo Zamora es la presidenta y el corazón de Corazones Unidos para las Voces del Mañana. Su historia es una de fortaleza, sacrificio y un profundo amor por su familia y su comunidad.

Nacida en Ahualulco, Jalisco en 1963, Antonia emigró a los Estados Unidos en 1993 en busca de mejores oportunidades para su familia. Con determinación y un increíble espíritu de trabajo, construyó un exitoso negocio de limpieza desde cero — un negocio que sostuvo a sus hijos y le permitió ayudar a otros en el camino.

En 2014, Antonia adoptó a su nieto, abriendo su hogar y su corazón sin dudarlo. Junto con su esposo, José Luis Cantón Gasca, más tarde se convirtió en madre de crianza. A lo largo de los años, cuidaron a muchos niños, ofreciéndoles estabilidad, amor y seguridad a quienes más lo necesitaban.

En 2016, dos hermanitas con antecedentes traumáticos llegaron a su cuidado. Luego, en 2018, dos niños más se unieron a la familia — uno de ellos hermano de las dos niñas que ya vivían con ellos. Debido al difícil pasado de los niños y su necesidad de un hogar permanente y amoroso, Antonia y José Luis tomaron la decisión de adoptar a los cuatro hermanos.

Su hogar se convirtió en un lugar de sanación, alegría y segundas oportunidades.

Mientras seguían criando a los niños, Antonia y José Luis también comenzaron a servir a la comunidad. Organizaron eventos para niños de crianza, donando pañales, juguetes, útiles escolares y artículos esenciales a familias necesitadas. Llevaban alegría y magia a estos eventos disfrazándose de personajes favoritos — incluso de Santa durante las fiestas navideñas.

En 2020, los cuatro hermanos fueron diagnosticados con autismo severo. En lugar de desanimarse, Antonia encontró propósito. Se convirtió en una defensora de los niños con discapacidades y de las familias que enfrentan desafíos similares.

El 2 de marzo de 2025, José Luis falleció. Su pérdida fue devastadora, pero Antonia decidió honrar su memoria continuando el trabajo que habían comenzado juntos. Con el apoyo de su hijo, Jonathan, organizó una quinceañera gratuita para cinco niñas con discapacidades — una celebración llena de amor, dignidad e inclusión.

El éxito de ese evento se convirtió en la base de Corazones Unidos para las Voces del Mañana, una organización dedicada a apoyar a niños con discapacidades y a las familias que los aman.

Hoy, Antonia lidera con humildad, compasión y una fuerza inquebrantable. Su historia es un testimonio de resiliencia, familia y el poder de la comunidad.